La historia del survival horror tiene un nombre indiscutido. Desde su explosivo debut en 1996 para la primera PlayStation, Resident Evil se coronó como la franquicia más importante de los videojuegos de terror, construyendo un imperio de zombies, corporaciones siniestras y héroes inolvidables que marcaron a varias generaciones.
De la Mansión Spencer a una escala global
Todo comenzó cuando el equipo S.T.A.R.S. ingresó a la lúgubre mansión Spencer, desatando el caos original provocado por la infame Corporación Umbrella y su mortal Virus-T. Sin embargo, la verdadera revolución llegó con Resident Evil 2 en 1998, cuando el contagio arrasó con Raccoon City y presentó al mundo a Leon S. Kennedy, el personaje más querido de la saga. Simultáneamente, Jill Valentine lidiaba con la aterradora persecución de Némesis, consolidando el éxito rotundo de la historia.
Con el paso de los años, la franquicia supo reinventarse para mantener el suspenso. En Resident Evil 4, Leon viajó a España para enfrentar a "Las Plagas" con una revolucionaria cámara sobre el hombro. Luego, la amenaza mutó con el Uroboros en África, la escala mundial del bioterrorismo en la sexta entrega y el terror en primera persona que sufrió Ethan Winters frente a la familia Baker y la icónica Lady Dimitrescu en Village.
Pero hoy, todas las miradas de la comunidad gamer están puestas en el capítulo más reciente: Resident Evil Requiem. Este nuevo lanzamiento trae de regreso a Leon Kennedy, pero con noticias devastadoras. El gran héroe se está muriendo a causa del "Síndrome de Raccoon City", un giro dramático que mantiene en vilo a los jugadores. Lejos de las fallidas adaptaciones cinematográficas, el videojuego original sigue demostrando por qué es una obra maestra del terror, dejando una pregunta flotando en el aire: ¿logrará salvarse esta vez?