La rutina acelerada impulsa la búsqueda de nuevas herramientas de bienestar. La ceremonia de cacao, un ritual de origen maya y azteca, se posiciona como el aliado ideal para quienes buscan bajar el ritmo y combatir el agotamiento emocional.
A diferencia del chocolate comercial, este ritual utiliza cacao puro alcalino diluido en agua mineral. Según la experta en Holística, Paula Martín explica en El Interactivo, que ingerirlo conscientemente permite expandir la conciencia y traer presencia plena a la vida cotidiana.
El proceso es simple: se recomienda una dosis de 30 a 40 gramos por la mañana. Al ser un alimento que libera emociones estancadas, ayuda a tomar decisiones más conscientes y menos impulsivas en el día a día.