La cartelera renueva sus propuestas con un eje común: la exploración del trauma llevado a la corporalidad extrema. Durante su columna especial en El Interactivo, Daniel Bressán analizó cómo las tres producciones desafían la resistencia física de sus protagonistas.
La selección abarca desde el dolor real e irreverente de las históricas acrobacias lideradas por Johnny Knoxville en Jackass: La última y nos vamos, hasta la culpa religiosa manifestada como un monstruo tangible en el film de terror independiente Leviticus. A este combo se suma una versión mucho más dura y resiliente de la heroína de DC Comics en Supergirl: La mujer del mañana, forjada por el trauma de la destrucción de su planeta.
Según Bressán, estas películas abordan crisis de identidad y legados generacionales que ya dividen opiniones entre los fanáticos.