Maxi López pasó por el ciclo "Sería Increíble" de Olga y habló sobre su presente en MasterChef y la nueva dinámica que mantiene con su ex, Wanda Nara. Sobre el "ida y vuelta" que protagonizan en el reality, se sinceró: "Al principio me cagaba un poco, pero después me fui soltando y cuando Wanda me ataca, entonces yo voy. O sea, la bandera roja, veo sangre". Maxi aclaró que esa misma química es la que los atrajo en el pasado, pero hoy la viven "desde otra manera, padres separados, pero que quieren hacer las cosas bien".
Pese al buen momento, cuando Homero Pettinato le preguntó si la consideraba una amiga, López fue cauto: "Hay buena onda, hay predisposición. Quizás, no sé, me es difícil ver a ella como una amistad". El exfutbolista aseguró que están "viendo la luz" tras años de escándalos mediáticos. Sobre esa "guerra", admitió que supo callar por sus hijos: "Traté siempre (...) de morderme la lengua y no hablar y no decir nada de la madre, porque siempre va a ser la madre y es algo que me llevó un tiempo entenderlo"