La confirmada ausencia de Susana Jiménez en la próxima entrega de los Premios Martín Fierro provocó un inesperado conflicto en la organización de APTRA. Al quedar vacante la mesa principal —el espacio más enfocado por las cámaras y deseado por las celebridades—, se desató una silenciosa guerra de cartel entre dos figuras de alto impacto mediático: Wanda Nara y Moria Casán.
Ambas son las principales candidatas de la producción para ocupar el lugar central de la velada. El dilema técnico radica en el inevitable descontento que generará la elección final, un problema logístico que podría agravarse ante la posible baja de Mirtha Legrand.