A un mes del dramático accidente doméstico que la dejó con el 25% de su cuerpo quemado, la periodista María Julia Oliván (50) compartió detalles conmovedores sobre su estado de salud, las dolorosas intervenciones médicas que atravesó y el fuerte impacto emocional que vive desde su internación en el Hospital Alemán.
"Ya pasé nueve veces por el quirófano", reveló Oliván en una entrevista donde relató el calvario físico y emocional que enfrenta desde que una chimenea ecológica a base de etanol provocó una combustión inesperada en su casa. Desde entonces, su vida se transformó por completo. "Me van a injertar piel de la pierna y voy a tener que estar cinco días inmóvil", explicó sobre la próxima intervención, considerada la más dolorosa por sus médicos.
A pesar del tiempo transcurrido, los dolores no cesan: "No puedo caminar desde el primer día. Toda la pierna está saturada, sale líquido y me tienen que hacer curaciones. Todo bastante heavy", confesó. Para soportar el intenso dolor, recibe un tratamiento que incluye ketamina, fentanilo y morfina. "Estoy muy abombada, me quedo dormida en cualquier lugar, en cualquier momento", contó.
Sin embargo, más allá del dolor físico, María Julia también se enfrenta al desgarro emocional de estar lejos de su hijo Antonio, de 8 años, diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista (TEA). "Lo extraño un montón y él a mí", expresó con profunda tristeza.
Aun en medio del sufrimiento, la periodista rescató el lado humano de la experiencia: "Me duele mucho, sufro mucho, pero fue muy enriquecedora la experiencia. Vino mucha gente a acompañarme, no me puedo quejar", dijo agradecida. Asegura que intenta mantener una actitud positiva y que incluso dentro del hospital vivió momentos luminosos: "Es doloroso, pero la pasé bien, tuve muy lindas experiencias acá adentro, sinceramente".
Sobre su recuperación, Oliván estima que aún le falta "tres semanas o un mes" más de internación. Sin embargo, admitió sentirse sobrepasada cuando, al cumplir un mes hospitalizada, le dijeron que todavía faltaba otro. "Me shockeó", reconoció.

