La convivencia en Gran Hermano sumó un nuevo foco de tensión tras la drástica decisión de Luana Fernández de abandonar la habitación verde. El detonante fue el malestar por las muestras de afecto de Nenu López y Franco Sunino cerca de su cama, una molestia que escaló rápidamente debido a la intervención de otras participantes.
Solange Abraham y Yanina Sili avivaron la interna al cuestionar el uso desmedido del espacio de guardado por parte de Nenu. Indignada por la desigualdad, Luana se instaló en el cuarto fucsia y lanzó una dura advertencia: si su compañera no desaloja el placar, sacará todas sus pertenencias.