La adaptación live-action de God of War sufrió un inesperado contratiempo en su producción. Durante su columna de opinión en El Interactivo, Daniel Bressan reveló que el rodaje de la serie quedó en pausa tras un accidente que afectó directamente al protagonista.
El actor Ryan Hurst, elegido para encarnar a Kratos, sufrió un grave desgarro de bíceps durante el rodaje y requirió intervención quirúrgica. Ante un tiempo estimado de recuperación de cuatro a seis meses, la producción decidió no demorar el proyecto y comenzó la búsqueda de un sustituto. La compañía evalúa si volverá a filmar las escenas grabadas o aplicará retoques digitales.