El abogado detenido en Nordelta Nicolás Payarola Hernayes, acusado de múltiples estafas, abrió un nuevo capítulo en su imputación al pedir que la empresaria y conductora Wanda Nara sea citada como testigo. Antes de que finalizara su indagatoria ante el fiscal Cosme Iribarren, el letrado solicitó que se programe una nueva fecha para ampliar su declaración, pero advirtió que antes pretende conocer "en profundidad la prueba" en su contra.
Payarola Hernayes, de 42 años, fue indagado este jueves en la Unidad Fiscal de Instrucción de Benavídez, donde se tramita la causa que motivó su detención semanas atrás en el complejo Nordelta, Tigre.
El pedido por Wanda Nara y el 'hecho 10' que involucra un contrato millonario
En la audiencia, el abogado sostuvo con firmeza: "Voy a solicitar la comparecencia como testigo de Wanda Solange Nara. A mi criterio nada tengo que ver con el hecho que se me endilga", dijo al referirse al llamado "hecho 10".
Ese episodio tiene como presuntas damnificadas a las abogadas María Macarena Posse, hija del exintendente de San Isidro Gustavo Posse, y su socia Marcela De Leonardis, quienes aseguraron que fueron contratadas en febrero como representantes legales de Nara, a través del mismo Payarola.
Según la imputación, el convenio de honorarios incluía una cláusula de alto impacto: si Nara rescindía en el primer año de manera unilateral, debía pagar US$ 600.000 como compensación.
Posse declaró que esa cláusula se justificaba por "la exposición, tiempo, dedicación, cantidad de expedientes y seguimiento casi 24/7 de la clienta". Y añadió: "El convenio fue aceptado por la clienta y por Payarola, quien se había quedado con la copia firmada para entregárnosla a nosotras, cosa que nunca sucedió".
Con el paso de los días, ya no lograron comunicarse con el abogado. "Nadie lo podía ubicar", relató Posse, quien incluso afirmó que, al consultarle a Wanda Nara, la empresaria respondía que no sabía dónde estaba su letrado.
El encuentro en el Château Libertador y la ruptura del vínculo profesional
En marzo, ambas abogadas se reunieron con Nara en el departamento que la figura televisiva posee en el Château Libertador, en Núñez, con el objetivo de presentar a un CEO interesado en sus asuntos legales. También llevaron el convenio para su firma.
Según Posse, la respuesta de Nara fue: "Ya lo tiene Nico", en referencia a Payarola.
Días después, el 1 de abril, aparecieron escritos en los diferentes expedientes judiciales que revocaban el patrocinio de las dos abogadas. "Nunca más nos contestó ni contactó Wanda Nara", aseguró Posse.
Una fuente judicial con acceso directo al expediente señaló: "Posse le reclama el dinero a Payarola y a Nara, pero el convenio lo firmó el abogado".
El intento de desvincular a su entorno y la resistencia a entregar claves
En su defensa, Payarola Hernayes también buscó desligar a su esposa, Sofía Ferrarazo, y a su prima, Marina Lema.
"Siempre colaboraron conmigo en cuestiones administrativas. Nada tienen que ver con los hechos investigados", aseguró.
El letrado dijo estar evaluando aportar los patrones de desbloqueo de los dispositivos que le secuestraron en el allanamiento de junio, en su casa del barrio Golf de Nordelta. Sin embargo, desde la querella lo cuestionaron.
El abogado de cuatro damnificados afirmó: "Pese a sostener que quiere colaborar, Payarola no aportó las claves de sus teléfonos. No respondió preguntas y sus explicaciones resultan inverosímiles".
