El registro de marcas es uno de los pasos más postergados por los emprendedores, considerado erróneamente un gasto en lugar de una inversión. Sin embargo, usar un nombre sin registrarlo expone al negocio a demandas y a la pérdida total de su identidad visual (cartelería, redes sociales y dominios) si un tercero lo inscribe primero.
La abogada Barbie Pérez advierte que el trámite actual se simplificó significativamente, logrando el título en apenas 50 días hábiles. Asesorarse con un profesional antes de elegir el nombre comercial evita conflictos y asegura el patrimonio más valioso de cualquier empresa en crecimiento.