Por Hugo Fernando Videla
26 Febrero de 2025 - 17:06
Arranco este artículo de opinión dejando algo en claro: me encanta el básquet. Es un deporte hermoso, dinámico, apasionante. Me abrió muchas puertas laborales y me regaló momentos inolvidables. Si me dan a elegir, me quedo con el baloncesto FIBA, aunque no le hago asco a los lujos de la NBA.
En el deporte de la pelota naranja, los números son fundamentales. La matemática manda. Todo se mide, todo se calcula: porcentaje de tiros, probabilidades de acierto, pérdidas, rebotes, asistencias. Los números no mienten, dicen los especialistas.
El básquet suele ser un deporte lógico. En general, gana el mejor. Y el peor, pierde. Rara vez un equipo limitado se impone sobre una constelación de estrellas. Y si lo hace en un partido, en una serie de playoffs (al mejor de tres, cinco o siete), las diferencias terminan imponiéndose.
El fútbol, en cambio, es otra historia. Y ahí radica su belleza. Está lleno de batacazos, de noches en las que el equipo más humilde deja en ridículo a la potencia de turno. Los favoritos suelen tambalear, incluso en las grandes citas.
¿Por qué pasa esto? Porque en el fútbol podés refugiarte atrás y jugar con el empate. Porque un error del rival o una contra bien armada te pueden dejar cara a cara con la hazaña. Porque si llegás a los penales, la historia se empareja. Y porque, a diferencia del básquet, no estás obligado a atacar todo el tiempo.
En el básquet no hay manera de colgarse del aro y esperar el final. Tenés que atacar y defender. Cada 24 segundos. Y por eso, casi siempre, el mejor gana. No hay táctica ni estrategia que le escape a ese destino.

Ahora bien, en los últimos años la tecnología le ha dado a los entrenadores de fútbol herramientas para intentar "basquetbolizar" el juego. Ya no alcanza con mirar cómo patea un delantero o cómo se para un arquero en los penales. Ahora se analizan porcentajes de efectividad, duelos ganados, probabilidades de gol según la distancia del remate. Es la era del dato.
No digo que esté mal. No reniego de la tecnología. Lo que me preocupa es el enamoramiento ciego de algunos entrenadores con las estadísticas. Lo que pasó en Boca en las últimas horas es un claro ejemplo.
El cuerpo técnico de Fernando Gago, convencido por los números, decidió cambiar a Agustín Marchesín por Leandro Brey para la tanda de penales contra Alianza Lima. ¿La razón? Según la data, Brey tenía un 47% de atajadas en penales, contra el 22% de Marchesín (fuente: Diario Olé).

Frío, objetivo, irrefutable. Sobre el papel, la decisión parecía lógica. Pero en la cancha, ya sabemos cómo terminó la historia: Brey no atajó ninguno de los cinco remates.
El fútbol tiene memoria. Y también tiene momentos. Marchesín había arrancado bien en Boca, venía con confianza. No hay demasiados antecedentes de cambios de arquero en penales a nivel de clubes, tal vez el más conocido es aquel de Van Gaal con Holanda en 2014, cuando sacó a Jasper Cillessen y puso a Tim Krul en los cuartos de final del Mundial.
Hace poco, otro entrenador argentino (Martín Anselmi) dio un sinfín de números en una conferencia de prensa, confundiendo a propios y extraños.
El fútbol, una vez más, le dio una lección a los devotos de la tablet. A veces, hay que soltar un poco las estadísticas y confiar en la intuición. En los gestos, en los estados de ánimo. "Son momentos", repite una y mil veces Miguel Ángel Russo. Porque al final, no juegan las planillas de Excel. Juegan los futbolistas, que son de carne y hueso.
Seguí leyendo
- Estefanía Banini íntima: su nuevo campus en Mendoza, el boom del fútbol femenino y ¿regreso a Argentina?
- Messi rompe la lógica del fútbol con sus récords
- Messi y Maradona: la conexión definitiva entre los dos ídolos que cierra la grieta
- El resultado que cambia todo: el nuevo y complejo escenario de Argentina en el Mundial
- De la mano de Ødegaard: la impactante coreografía de Noruega que recorre el mundo
Más leídas
Caso Agostina Vega: una testigo destapó los macabros secretos del bar Wachitas
The Game Awards, Clair Obscur: Expedition 33 arrasó y es el GOTY
La tabla completa de 'Familiares y afectos' en la quiniela
Escándalo por la falsa muerte de Jorge Messi: la bronca de Nico Occhiato y la dura sanción en Luzu TV
¿Qué número es la bandera en la quiniela?
CROSSOVER INESPERADO
El tierno video de la hija de Cristiano Ronaldo que cautivó a Antonela Roccuzzo
Por Ciudadano.News
GRAN ESTRENO
¡SORPRESA MUNDIAL! Shakira estrenará "Dai Dai" en español en el partido de Colombia
Por Ciudadano.News
LA MEJOR DE TODAS
Estefanía Banini íntima: su nuevo campus en Mendoza, el boom del fútbol femenino y ¿regreso a Argentina?
Por Ciudadano.News
LA MÁS PRECIADA
Misterios de la Copa del Mundo: la verdad sobre su peso y el problema de 2038
Por Ciudadano.News

