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DEPORTES EN EL RECUERDO

El día que Gutiérrez desafió al Diego: el histórico recuerdo del "Celeste" ante la Selección Argentina.

En su columna de Minuto 91, Fernando Montaña reconstruye los duelos de 1979 y 1980. Aquellos abriles donde el "Perro" se codeó con Maradona y las figuras del seleccionado nacional.

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Por Ciudadano.News

13 Abril de 2026 - 19:33

Abril no es un mes cualquiera para el fútbol mendocino, especialmente para el corazón de Maipú. En una nueva entrega de su columna en Minuto 91, Fernando Montaña rescató del archivo dos fechas que parecen extraídas de un cuento de realismo mágico: los enfrentamientos entre Gutiérrez Sport Club y la Selección Argentina de César Luis Menotti. En 1979 y 1980, el "Celeste" tuvo el privilegio único de medirse ante un Diego Armando Maradona que ya deslumbraba al mundo entero.

Una hazaña de otros tiempos en el Estadio Provincial

La historia comenzó el 18 de abril de 1979. Gracias a la estrecha amistad entre el técnico departamental Horacio Arguindeguy y el "Flaco" Menotti, se concretó un amistoso que terminó 5 a 2 a favor de la Albiceleste. Aquella noche, el Diego marcó uno de los tantos, pero la gran anécdota la protagonizó Ricardo "Cayo" Lloyácono, quien se dio el lujo eterno de hacerle un "túnel" al mismísimo Maradona. Eran tiempos donde las figuras nacionales militaban en el fútbol local, permitiendo este tipo de cruces que hoy resultan imposibles de imaginar.

Exactamente un año después, el 10 de abril de 1980, se repitió la cita bajo un frío intenso en el entonces Estadio Provincial (hoy Malvinas Argentinas). Argentina, con el Pato Fillol y Daniel Passarella en cancha, goleó 8 a 0 a un Gutiérrez que se había reforzado para la ocasión. Maradona volvió a anotar, confirmando su idilio con el público mendocino. Montaña destaca que, en ese entonces, la Selección era realmente federal y cercana a la gente, algo que se diluyó con la migración masiva de talentos a Europa. Este recuerdo no solo celebra el pasado del "Perro", sino que pone en valor la mística de un fútbol que permitía a los clubes de barrio desafiar a los más grandes del planeta.