En una nueva columna para Sin Verso, Ulises Addamo analiza cómo la Avenida del Libertador se convirtió en el epicentro de una jornada histórica. Bajo el mando de Franco Colapinto, el icónico Lotus E20 hizo vibrar el asfalto de Palermo ante una multitud que colmó los bosques porteños.
La gran sorpresa de este Road Show fue el imponente despliegue de la Fuerza Aérea Argentina, un detalle que elevó el evento al estándar de circuitos como Silverstone o Monza. Según destaca Addamo, la combinación del motor V8 y los pasajes aéreos consolidó un espectáculo de nivel internacional en pleno Buenos Aires.