El histórico reconocimiento de National Geographic a la ciudadela precolombina de T'aqrachullo, en la provincia de Espinar, Cusco, generó un enorme revuelo internacional. Este imponente complejo arqueológico, que se presume más grande que Machu Picchu, es el centro de un ambicioso proyecto de desarrollo turístico y patrimonial tras el hallazgo de piezas invaluables que reescriben los rituales de la nobleza inca.
El "Santo Grial" incaico y el templo de Ancocagua
Los arqueólogos desenterraron casi 3.000 lentejuelas metálicas de oro, plata y cobre en un estado de conservación excepcional. Estas hojuelas eran cosidas a los uncu, las vestimentas sagradas exclusivas de la élite imperial. Con estos majestuosos ropajes, los soberanos no solo exhibían su poder político ante el pueblo, sino que cumplían un fin espiritual: reflejar la luz del dios Inti bajo el sol para transformarse en extensiones vivas de la divinidad, asegurando la protección celestial y la fertilidad de las tierras.
Además, las evidencias sugieren fuertemente que el sitio corresponde a Ancocagua, la legendaria urbe y fortaleza perdida mencionada con profunda reverencia en las crónicas coloniales de la conquista española. Para resguardar estos tesoros, que actualmente custodia el Ministerio de Cultura, el municipio impulsa un moderno museo de sitio. Con el objetivo de potenciar el turismo cultural, también anunciaron que en junio comenzará el asfaltado de la carretera de acceso, facilitando la llegada de visitantes a este majestuoso santuario precolombino.