Antonio Di Benedetto (1922-1986) es considerado una de las figuras más singulares y deslumbrantes de la literatura hispanoamericana del siglo XX. Su novela fundamental, Zama (1956), explora la parálisis y el absurdo de la condición humana, y le valió el reconocimiento de gigantes como Jorge Luis Borges y Roberto Bolaño. Sin embargo, su brillante trayectoria, que incluyó la subdirección del diario Los Andes, se vio brutalmente interrumpida por el Golpe de Estado de 1976.
Escribir para burlar a la muerte
El 24 de marzo de aquel año, Di Benedetto fue secuestrado en su propio despacho y trasladado a distintos centros de detención. Durante los más de 17 meses que pasó encarcelado, soportó torturas físicas, psicológicas y hasta cuatro simulacros de fusilamiento. Incapaz de escribir libremente y viendo cómo le destruían sus manuscritos, ideó una táctica brillante: redactó cuentos en microcaligrafía dentro de cartas dirigidas a una amiga, camuflándolos como si fueran "sueños". Estos relatos formaron parte de su libro Absurdos, publicado en España en 1978.
Apodado "el inmóvil en Mendoza" por su enorme arraigo a la provincia, se vio forzado al exilio europeo tras ser liberado por presión internacional. Regresó a Argentina con la restitución democrática en 1984. Hoy, sus restos descansan en el Panteón de los Notables del Cementerio de Mendoza, recordando a un periodista y escritor intachable que transformó el encierro y el dolor en una obra absolutamente inmortal.