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Pacientes graves de COVID-19 padecen 'delirium', ¿de qué se trata?

Alucinaciones, pesadillas e insomnio son algunos síntomas psíquicos asociados a este fenómeno, que afecta a más del 50% de los internados por coronavirus

Por Redacción

07 de febrero, 2022 - 15:20

Más de la mitad de internados en unidades de terapia intensiva (UTI) por coronavirus han sufrido síntomas psíquicos severos durante su estadía en los centros de recuperación. Alucinaciones, déficit en el sueño y desorientación son algunos de los padecimientos asociados a secuelas cognitivas y psicológicas derivadas de las internaciones.

Especialistas de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) explicaron que dichas afecciones componen al fenómeno conocido como 'delirium', el cual antes de la pandemia solía registrarse en pacientes de entre 75 y 80 años que ya padecían demencia. No obstante, y según un estudio reciente publicado en la revista médica The Lancet, casi el 55% de los ingresados a UTI sufrieron esta condición definida como disfunción cerebral aguda, aún siendo jóvenes y sin daños cognitivos previos.

El delirium se asocia a "peores resultados en el tratamiento" al implicar un mayor requerimiento de ventilación mecánica, más días de internación, mayor riesgo de mortalidad y "mayores secuelas en el post alta" de la terapia intensiva. Así lo explicó a Télam Darío Villalba, especialista en cuidados respiratorios de la SATI.

Asimismo, aseguró que es un "tema de salud pública", ya que puede generar "la ausencia de una persona en sus ambientes laborales y sociales, la carga familiar de sus cuidados y la carga financiera al sistema de salud al que pertenece el paciente".

Imagen ilustrativa

 

Testimonios de pacientes que padecieron delirium

En diálogo con el mismo medio nacional, personas que cursaron internaciones por complicaciones asociadas al COVID-19 relataron sus experiencias padeciendo este fenómeno, que se manifiesta a través de alteraciones cognitivas, de la percepción o ambas juntas. La asociación más frecuente por parte de los internados es la presencia de "pesadillas siniestras" que los acompañaron durante su estadía en la terapia intensiva.

"Realmente nunca tuve pesadillas tan dolorosas como estas que me lleven al punto de no querer dormir más porque sabía que si me dormía se venía otra", relató Marcelo Solodujin, de 63 años, quien permaneció 53 días internado incluyendo 10 con intubación en el Sanatorio Güemes de Ciudad de Buenos Aires, a partir de septiembre de 2020.

Puntualmente, fueron tres pesadillas que lo transportaron a ser víctima de un secuestro coordinado por una secta, un proyecto de experimentación con su propio cuerpo en manos de personajes sobrenaturales y la amenaza a sus familiares, mascotas y otros seres queridos, según relató refiriéndose a sus peores momentos internado "perdiendo peso y con cables colgando"

"En todas las pesadillas había algo en común y era que yo quería escapar de la muerte. Hoy pienso que quizás eso fue lo que me mantuvo vivo", reflexionó Marcelo.

Otro testimonio al respecto es el de Javier, quien se desempeña como jefe de Clínica Médica en el Hospital Lucio Molas, en la ciudad de Santa Rosa, La Pampa. Cuando se contagió, quedó al cuidado de sus compañeros en el Centro Emergente de Asistencia Respiratoria (CEAR), dependencia que dirigía en ese entonces.

También sufrió pesadillas asociadas con la muerte. Ante todo, destacó el recuerdo del ruido de una alarma que hasta mucho tiempo después de su alta lo atormentó en sueños y lo mantuvo con insomnio varias noches.

"Con el tiempo identifiqué que es una alarma del hospital donde estuve internado y donde trabajo", contó el enfermero, ya reincorporado a algunas de sus tareas. "Ahora, cada vez que escucho esa alarma me taladra la cabeza, es una sensación horrible que no puedo explicar", lamentó.