Ciencia y sustentabilidad
Científicos del INTA lograron un hito para la mesa de los argentinos: una nueva variedad de papa con doble resistencia genética. En Elijo No creer, Alejandro Álvarez nos cuenta que este avance no es solo un logro técnico, sino un cambio de paradigma ambiental, ya que el cultivo requiere una cantidad significativamente menor de agroquímicos para combatir las plagas que suelen castigar las cosechas nacionales.
Para el consumidor millennial, esto se traduce en un producto más sano y de mayor calidad en la góndola. Además, su producción fortalece la sustentabilidad en regiones clave como Buenos Aires y Cuyo. Es ciencia local aplicada para cuidar el medio ambiente y asegurar alimentos más naturales.

