EVOLUCIÓN EXTREMA

Tres corazones y nueve cerebros: El misterio del "ADN alienígena" del pulpo que desafía a la ciencia

Una polémica investigación sugiere que la complejidad biológica de los pulpos podría tener un origen extraterrestre. ¿Realidad científica o fantasía? Descubrí qué dicen los expertos sobre estos fascinantes seres marinos.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

28 Abril de 2026 - 16:41

El pulpo es, sin dudas, uno de los animales más enigmáticos de nuestro planeta. Con tres corazones, nueve cerebros y sangre azul, su anatomía parece extraída de una película de ciencia ficción. Sin embargo, una teoría científica publicada en 2018 llevó este asombro a un nivel superior, sugiriendo que estos cefalópodos podrían ser, literalmente, seres de otro mundo.

¿Llegaron los pulpos en meteoritos?

La hipótesis se basa en la teoría de la panspermia, la cual plantea que la vida en la Tierra fue "sembrada" por material biológico proveniente del espacio. Según un grupo de 33 investigadores, la explosión cámbrica —un periodo de diversificación animal masiva hace 500 millones de años— pudo haber sido impulsada por virus o incluso huevos de pulpo criopreservados que llegaron a nuestro planeta en cometas. Esta premisa explicaría por qué los pulpos aparecieron de forma repentina en el registro fósil con una complejidad evolutiva sin precedentes y sin ancestros claros que vinculen su desarrollo con otras especies terrestres.

A pesar del impacto mediático, la comunidad científica tradicional mantiene una postura firme y escéptica. Los análisis genómicos recientes demuestran que los pulpos comparten una base genética común con calamares y caracoles, lo que confirma su evolución dentro de nuestro ecosistema. Aunque su capacidad para editar su propio ARN y su inteligencia superior los hacen parecer criaturas de otra galaxia, la ciencia actual descarta la llegada de "naves orgánicas" desde el cosmos. No obstante, el debate sigue encendiendo la curiosidad: ¿estamos ante una maravilla de la selección natural o ante el primer contacto biológico con el espacio exterior? La respuesta sigue oculta en las profundidades del océano.