La empresa Colossal Biosciences logró el nacimiento de 26 pollitos utilizando huevos artificiales impresos en 3D, marcando un hito biotecnológico. Según analiza Fernando García, el sistema combina estructuras hexagonales y membranas de silicona que replican un cascarón natural, permitiendo monitorear el desarrollo del embrión en tiempo real a través de ventanas transparentes.
El objetivo final de este desarrollo es la preservación de especies en peligro y la "desextinción" de aves desaparecidas de gran tamaño, como el dodo o el moa gigante. Sin embargo, el avance reabre un profundo debate ético en la comunidad académica sobre los límites de la intervención humana en la naturaleza.