El Premio Nobel de Economía, Daron Acemoglu, junto a investigadores del MIT, advierte sobre un inminente "colapso del conocimiento" provocado por la Inteligencia Artificial. Según el estudio científico, la IA reduce drásticamente el incentivo para el aprendizaje individual al ofrecer soluciones inmediatas, lo que rompe la sinergia donde cada persona aporta señales al saber colectivo de la humanidad.
El informe destaca la "trampa de la precisión": herramientas demasiado exactas eliminan el esfuerzo necesario para desarrollar habilidades críticas. Sin una regulación que fomente la intervención humana, el stock de conocimiento general se empobrecerá, volviendo a las futuras generaciones cognitivamente dependientes e incapaces de contextualizar la información que consumen.